Aprender k’iche’

Written by Martín Rodríguez // martinpellecer@gmail.com

Utz ipetik. Xb’e ri q’ij. Bienvenidos. Buenas tardes. Con esas dos frases en un idioma tan lejano para un castellano-parlante empezó mi viaje al mundo maya de Guatemala. Fue mi primera clase de k’iche’ en la Academia de Lenguas Mayas el jueves pasado.

Los dibujos para explicar los buenos días (saqarik), buenas tardes y buenas noches (xokaq’ab) empezaron a delinear esa diferencia cultural. El sol no salía entre dos montañas, salía entre un conjunto de montañas (como en el Altiplano), y el atardecer estaba lleno de nubes y celajes. Promete ser un idioma de un mundo muy educado, respetuoso de las personas mayores, cercano a la naturaleza, muy guatemalteco. Por ejemplo, señor se dice tat y papá se dice nu tat. O decir canche a los rubios viene de “árbol amarillo” en k’iche’ o apurar con un chanín viene del kakchiquel.

Más que el interés por comprender una cultura –es imposible entenderla si no se aprende el idioma, y lo he comprobado con alemán, inglés, francés, italiano y portugués-, aprender un idioma maya para un guatemalteco es acercarse a comprender la mitad de su país, su historia, a sus conciudadanos, a construir guatemalidad, a explorar y disfrutar ese mundo tan rico y complejo al que le llevamos dando la espalda 200 años y le pedimos que se acople a lo ladino por las buenas o por las malas.

A los guatemaltecos nos enseñaron que somos ladinos o “no-indígenas”, pero en realidad hemos sido una nación anti-indígena. En vez de eso creo que sería más saludable que nos enorgullezcamos de ser mestizos. Pero no. Son muchos los ladinos que actúan de una forma ignorante, miope, arrogante, tan estúpida en su racismo y desprecio contra los indígenas y su cultura milenaria, que hace que nos vean como bárbaros ridículos en el resto del mundo. (De hecho, racismo debería ser sinónimo de estupidez y un delito). “Es que los indios son inferiores y no tienen nada que ver con los mayas de las pirámides” repiten como loros desde el siglo XIX los ladinos. La última evidencia de que sí tienen que ver fue el descubrimiento de escenas del Pop Wuj en las pirámides de El Mirador. ¡Eureka! Los indios que le contaron el Pop Wuj a unos españoles hace 500 años lo sabían porque se los contaron sus abuelos mayas de las pirámides de generación en generación.

Los guatemaltecos tenemos una tarea pendiente de construir una nación. Después de estudiar los modelos latinoamericanos, creo lo más sensato es pensarla como una nación de mestizos culturales, mayas y más; y una nación centroamericana. Si queremos un paisito en paz, decente y sostenible, tenemos que cambiar de chip. Que los mestizos aprendamos un idioma maya es un paso en esa dirección. Creo que deberían ser idiomas estatales el español (nuestra lingua franca), k’iche’, q’eqchí, kakchiquel y mam, hablados por un millón de personas cada uno. Y los mestizos deberíamos aprender en la escuela español, inglés y un idioma maya. Claro, los que sabemos que esta será una larga batalla para ganar mentes, corazones y políticas, podríamos empezar diciéndonos a nosotros mismos el título de esta columna: Wachik’ aj (Suéñalo).

Anuncios

One response to this post.

  1. Posted by Isabel Tum Canto on 5 enero, 2012 at 0:10

    Existen dos fenomenos en nuestra sociedad. La globalizacion y el consumismo que nos invita a travez de todos los medios de comunicacion entran por los oidos en los ojos, en la educacion nos piden un perfil bilingue pero español/ingles.
    Nuestra identidad no se promueve no se aprecia no se valora, un sistema educativo desactualizado, lamentablemente las politicas de gobierno no aterrizan a un desarrollo sostenible.
    Muchos dicen que nuestro pais es rico, tuve la oportunidad de encontrar a Israelitas, Europeos todos ven la riqueza y vienen apropiarse de esa riqueza, lamentablemente esa vision no la tienen nuestros gobernantes ven el pais como una maquinita de atraer inversionistas y el desarrollo humano se queda.

    Tuve una experiencia personal yo soy Maya Quiche naci en la capital mi mama me quito el corte porque eramos siete mujeres y no tenia dinero para comprar siete cortes, sin embargo mi madre me infundo mi identidad en el hogar aun cuando estabamos en la capital. Sin embargo cuando di mi practica en Chichicastenago tenia un traductor y el no traducia todo lo que yo decia, un dia me di a la tarea de perder el miedo y hablar con las mujeres de Chuwuesha I y Chuwuesha II en Kiche apoyandome en ilustraciones, cuando ellas escucharon que yo hablaba un poco de Kiche, me invitaron almorzar frijol, bledo con pepita, pishton, frutas y me llevaron donde ellas almorzaban cada vez que llegabamos a la capacitacion y me abrazaron. Llore ese dia porque senti que mi alma habia encontrado su alimento y me senti completa. Y aprendi que cuando uno llega a una comunidad no debe pretender que la comunidad lo entienda a una si no que una entenderles a ellos y lo principal comunicarse en el idioma donde uno pretende desarrollar actividades. Esto no me lo enseñaron los libros, me lo enseño la practica estudiantil como educadora para el hogar y principalmente a mis maestras, las hermanas de las comunidades de Chichicastenango.
    Agradezco este espacio.

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: